Hoy quiero hablarte de;
Personas que disfrutan ayudando y compartiendo su tiempo.
Te cuento:
El pasado 15 de Noviembre,
en Vigo,
se hizo el tradicional encendido de luces de Navidad.
El Alcalde de Vigo,
Abel Caballero,
se ha propuesto cegar a los de la Estación Espacial Internacional y no ha escatimado en bombillas.
Pues bien,
la buena historia que te traigo hoy,
nada tiene que envidiar a Vigo y la iluminada ambición de su Alcalde.
El próximo 26 de noviembre tendrá lugar una inauguración de luces navideñas muy especial.
Especial por sus protagonistas.
Especial por su ubicación.
Especial porque nació de abajo arriba.
Esta historia comienza en plena crisis del COVID.
Vecinos asomados al balcón.
Se miran.
Se reconocen.
Intercambian canciones, aplausos, actuaciones…
Dejan de ser vecinos aislados para convertirse en una comunidad.
De forma natural, empiezan a ayudarse entre ellos.
Llegan las Navidades y su calle —una de esas tantas que “los que mandan” no consideran importantes— no merece iluminación oficial.
Gonzalo de Berceo.
Ese es el nombre de la calle.
Pero sus habitantes han dado un nuevo significado a la palabra vecino, y ahora son ellos los que mandan.
Se organizan.
Lanzan cables de balcón a balcón.
Más de 4 kilómetros de cables.
Cuelgan cientos de bombillas.
Cada bombilla ilumina y grita:
“Vecino, no estás solo. Aquí me tienes para lo que haga falta.”
Así me lo contó uno de sus protagonistas.
AQUÍ para escuchar su historia.
Y el 26 de noviembre,
por quinto año consecutivo,
volverán a retar al alcalde de Vigo con un encendido de luces navideñas muy especial.
Será una fiesta, a la que puedes acudir y pasar un buen rato
